En la década del 80 Juliana Powell, oriunda de la provincia de Buenos Aires llega a nuestra ciudad junto a su familia. Ven en Gualeguaychú una excelente combinación entre la propuesta agreste y los servicios turísticos. Con el tiempo la eligen para desarrollar el proyecto de sus sueños.
¿Cómo nació el Proyecto Senderos del Monte?
Yo hice la Licenciatura en Planificación y Diseño del Paisaje en la UBA, entonces tuve que hacer una tesis de grado y siempre me interesó la evolución del turismo y su influencia en la naturaleza.
Desde chica viajaba mucho, recorríamos en familia lugares bien agrestes y en uno de esos paseos llegamos a Gualeguaychú. Luego mis padres volvieron como salida de fin de semana. A ellos les gustó la ciudad por esa combinación agreste, natural y los servicios de gastronomía y hoteles. Como que podes disfrutar de la naturaleza
dándote luego una ducha caliente.
Nombraste tu tesis de grado como impulsora del proyecto, ¿cuál era la problemática de la misma?
Cómo diseñar áreas de uso turístico dentro de áreas protegidas. Diseñar espacios para ser utilizados por el hombre alterándolo lo menos posible. Así surgió el proyecto. En cuanto a la elección de Gualeguaychú, se fue dando.
Mis padres querían comprar unos lotes sobre calle asfaltada para tener un emprendimiento turístico, sin alojamiento, por nuestra imposibilidad de vivir acá. Querían armar algo relacionado a la naturaleza que se pudiera manejar a la distancia.
¿En qué año comenzó Senderos del Monte?
Se empezó en enero del 2006. Era un campo que tenía vacas, un campo bajo, nunca hubo cultivos y como está atravesado por el arroyo La Capilla, se forma un monte ribereño a los bordes del arroyo, eso hace que el ecosistema sea muy rico y la biodiversidad muy importante.
Cuando compramos, ya se realizó la inversión pensando en el proyecto. Los lotes que vendía la inmobiliaria eran sobre la calle asfaltada y mi formación académica me permitió intervenir criteriosamente para aconsejar comprar un lote atrás de otro, no al lado de otro. Esto posibilita hoy acceder a cuatro formaciones vegetales totalmente diferentes. Entrás por un pastizal, luego atravesás el pajonal, llegás al monte ribereño, o selva en galería y luego al arroyo con toda su belleza y biodiversidad.
En un recorrido relativamente corto, 400 metros, se puede mostrar la diferente vegetación, es un recurso educativo muy valioso.
Y esto tiene Gualeguaychú, en un trayecto breve y accesible, podemos trabajar con muchos temas. Por ejemplo la importancia de la ciudad a nivel mundial, por qué tantos extranjeros vienen a ver aves y por qué está declarado AICA (Área de importancia para la conservación de las aves). Trabajamos para ayudar a tomar conciencia en el cuidado de las aves, en el nocivo tráfico ilegal de fauna, en la caza furtiva y queremos formar a los niños para revertir el juego con gomeras.
Tenés una propuesta muy buena en cuanto a modificar la caza furtiva ¿Cuál es la manera?
Gualeguaychú tiene un déficit muy grande en guías interpretativos y como buenos cazadores que son, eso se puede revertir, como sucedió en Esteros del Iberá, y pasar a ser de cazadores furtivos a guías interpretativos.
Con la Secretaría de Medioambiente y la ONG Aves Argentinas se dará una capacitación para guías locales el próximo año.
Por nuestra parte contamos ya con algunas experiencias de cazadores furtivos que revirtieron esta situación y ahora
colaboran en la protección de la fauna. Oscar Nieto se convirtió en conservacionista y es parte de nuestro proyecto. Y en una de las tantas visitas escolares se sumó Jeremías a nuestro equipo. De cazar pasó a ser un conservacionista más.
Este chico tiene un ojo y un oído y una percepción que a mí me sirve muchísimo en las guiadas. Jeremías tiene 17 años
y se ha involucrado un montón, ha colaborado con nosotros y también ayuda a organizar las guiadas. A él lo que le pasionó fue ver la reacción que tienen los otros chicos cuando les muestra los acontecimientos de la naturaleza.
Jeremías por ejemplo ve los nidos desde muy lejos. Él ve la cantidad de huevos y comenta que en otro momento los hubiera sacado o hubiera tapado los nidos de boyero para que la mamá no pueda entrar a dar de comer a los pichones. A él le emociona y gratifica tanto la sensación que causa a los demás descubrir la vida de los pájaros que ha logrado revertir su rol de cazador.
Esto es un granito de arena, la idea es educar y colaborar para posibilitar el cambio.
¿Has trabajado conjuntamente con Dirección Departamental de Escuelas en algún proyecto particular?
Todavía no, como te dije hemos realizado mucho con Medio Ambiente y Aves Argentinas en capacitaciones. A nivel nacional nosotros cedemos el espacio para las prácticas de las propuestas formativas de la ONG.
¿Cómo manejan el tema comunicación y convocatoria para guiadas?
La comunicación la manejamos a través de Medio Ambiente o por contacto boca a boca. Tenemos déficit de guías y eso
implica que no podemos dar respuesta a una gran demanda de visitas.
¿Cuáles son los servicios que ofrecen?
Principalmente guiadas educativas a Escuelas e Instituciones.
Las guiadas a grupos individuales son entre 8 y 12 personas. La gente llega de mañana, le mostramos los diferentes ambientes, les damos el almuerzo y ya conociendo el lugar y su filosofía, se manejan autónomamente en lugar. Pueden
trabajar en la huerta, pasar a los miradores, trabajar en el vivero de plantas antivas.
Contanos sobre tu postura frente al conflicto de las papeleras.
Pienso que no fue suficiente el trabajo para frenar semejante mole. Hoy me parece importante el monitoreo y usar menos papel.
Sí tengo en claro de que hay que bajar el consumo de papel. Lo mismo pasa con las antenas de celulares, nadie quiere tener cerca una antena pero todos usamos celular. Con el papel pasa igual. Se gasta mucho papel para imprimir para packagin. Tenemos que reducir también el uso de plástico, volver a los envases retornables, volver a las bolsas reutilizables. En todo lo que hacemos habitualmente que no conduce a nada.
Senderos del Monte estuvo presente el fin de semana anterior en Gualeguaychú Te Muestra y allí propuso un stand bajo la temática de la Feria “Días de Fiesta”, reutilizó el plástico de las botellas que más dañan su ambiente natural, en adornos navideños. De hecho iluminaron el stand con unas llamativas guirnaldas de luces que imitaban flores. Presentaron asientos con botellas, enseñaron a niños a armar imanes con las tapas de las mismas botellas y propusieron
también móviles para adornar.
Proyección para el futuro: “queremos evolucionar. Abrir el vivero de nativas al público y ver el tema alojamiento”.
Es un placer haber conocido a Juliana, es una apasionada de la naturaleza y sabe mostrar el camino para aprender a quererla, eso es lo valioso.
Contacto con la Reserva: www.senderosdelmonte.com.ar. Aquí se encuentran los teléfonos para información, inscripciones de visitas y plano para llegar.
Fuente: Diario El Día de Gualeguaychú
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